Comunicado contro as políticas migratorias deshumanas y perversas

Comunicado

25 de junio 2018

Nosotras, Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo Scalabrinianas, que tenemos como misión el servicio a los migrantes y refugiados, en especial los más vulnerables preocupadas y ocupadas en acompañar en el camino y en los procesos migratorios a nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados en el mundo, nos unimos a la voz de las Iglesias, de las organizaciones civiles y de los organismos internacionales ante las políticas migratorias deshumanas y perversas que han tomado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su gobierno y gran parte de su gobierno.

Las políticas migratorias de los Estados Unidos representadas a través del Presidente Trump marcan el deseo y la voluntad más profunda: la del Estado de “tolerancia cero” hacia la población migrante. No es sólo el Presidente Trump quién se jacta en mencionar la instrumentalización de los niños, niñas y adolescentes y la separación cruel de sus padres y madres de familia; y sí gran parte el aparato del Estado que justifica que las decisiones políticas propuestas y tomadas son correctas. Son las autoridades con la mayor envergadura las que no se atreven a tener una política humana, de respeto, protección y de empatía hacia esta población vulnerada por las propias políticas económicas y sociales  que países toman en contra del desarrollo, de la promoción y del mismo ser humano.

Han traspasado lo tolerable; el uso de niños, niñas y adolescentes migrantes como  moneda de cambio para implementar la “Política de Tolerancia Cero” y han llegado al extremo, sin escrúpulos, sin ética y sin moral.

Si hay algo por lo que hoy levantamos la voz y nos unimos a las voces de tantas otras organizaciones, Iglesias, movimientos y organismos internacionales que nos han precedido con su denuncia es porque:

·       Reivindicamos un respeto humano, digno y promotor del derecho superior del niño, niña y adolescente;

·       Requerimos la unificación de las familias, que no se vuelva a repetir el drama y la crueldad que representa la separación la cual genera más violencia tanto a los NNA como a sus familias, violencia de la que ya vienen huyendo de sus países de origen.

·       Exigimos el respeto del derecho internacional y de los tratados internacionales que respaldan, protegen y promueven los derechos de los niños, niñas y adolescentes: estar con sus familias,  vivir en paz, jugar, reír, soñar, crecer con esperanza y alegría.

·       Exigimos a los países de origen un BASTA a la inacción de políticas de desarrollo y de arraigo para que las personas no sean forzadas a migrar en las condiciones que emigran, un BASTA ante el llanto desgarrador que exige justicia, solidaridad y apoyo.

·       Pedimos cambios y avances favorables para el ejercicio del derecho a no migrar, derecho que solo puede concretizarse si encuentran condiciones dignas para vivir en su propia tierra.

·       Exhortamos a considerar las causas que obligan a las familias con sus niños, niñas y adolescentes a huir desesperadamente, que ya son traumáticas, sumando las perversidades del viaje; que se busquen alternativas  dignas y adecuadas, como  corredores humanitarios, para que los que huyen de violencias no sean obligados a entrar de forma irregular y ordenar la migración considerando el contexto global y no apenas parcial o ventajoso para el país en que llegan evitando se vuelven mano de obra de bajo costo o de interés comercial.

·       Repudiamos la detención, prisión, criminalización y deportación expedita, envolviendo la infancia, pues esta quedará traumatizada de por vida y ciertamente escribirá las páginas, que hoy no son consideradas.

La historia nos inmortaliza. Que sea pues  escrita con la esperanza de un mundo mejor, sabiendo que a todos y todas, independiente del país en qué nacimos, nos fue confiada una misión y que con el respeto mutuo lograremos alcanzar el bien de la humanidad.

Como Hermanas Misioneras Scalabrinianas, le invitamos al encuentro del Jesús de Nazareth que se hace y se presenta tan pequeño, vulnerable, frágil y que requiere, de nuestra parte, cuidado, acogida, protección, promoción e integración como bien lo recomienda el Papa Francisco y tanto aboga por la cultura del encuentro.

 

 

Suscriben este comunicado:

Asociación Hermanas Scalabrinianas, Tegucigalpa, Honduras

ASSMI – Asociación Scalabriniana de Serviço a Mgrantes, San José, Costa Rica

SMR – Servicio Migrantes y Refugiados, CDMX, México

Asociación Civil Padre José Marchetti, Jalisco, México

ASCALA – Asociación Scalabriniana al Servicio de la Movilidad Humana, SPM, Rep. Dominicana

Asociación Civil Instituto Madre Asunta, Tijuana-BC, México

Philanthropic and Development  Office, MSCS – OLF USA

Misión Scalabriniana, Quito Ecuador

IMDH – Instituto Migrações e Direitos Humanos, Brasília

Missão Scalabriniana, São Paulo; Brasil

CSEM – Centro Scalabriniano de Estudos Migratórios, Brasília

ASCM – Associazione Scalabriniane con i Migranti, Roma, Italia

AS.S.MI – Associazione Scalabriniane a servizio con/per i migranti, Roma, Italia

Associazione “Porta Sul Mondo”, Piacenza, Italia

Philanthropic and Development Office,  MSCS – Philippines – Asia