Buona Pasqua!

Non muri ma ponti é quanto ci dice Papa Francesco;

i muri abbattuti dalla forza della Resurrezione

diventano terreno per una nuova chiesa,

una nuova società e tutti collaboriamo con Dio.

Buona Pasqua!

 

Superiora Generale e Consigliere

Sr. Neusa de Fatima Mariano, mscs
Sr. Etra Modica, mscs
Sr. Marlene Vieira, mscs
Sr. Albertina Pauletti, mscs
Sr. Elizabeth Pedernal, mscs
Sr. Carmen Lisot, mscs

“Mi sueño es tener una bicicleta y el hilo para hacer cometas”

POR ROSINHA MARTINS
DE SÃO PAULO – SP

Los niños hacen la diferencia en el mundo de la migración y del refugio. A través de mis lentes veo como la alegría, la simplicidad, es algo que todo migrante o refugiado adulto carece fuera de su país. En cuanto sus padres me hablaban sobre los desafíos de vivir fuera de la propia tierra, de los miedos y de las esperanzas, con lágrimas en los ojos, actitud propia de un adulto que lleva la vida enserio, ellas sonríen, corren como si el nuevo lugar no fuese extraño. Quizás no lo sea.

Los niños en cualquier lugar que se encuentren llenan el ambiente de paz, de serenidad. Ellos son capaces de hacernos levitar cuando el fardo está muy pesado. Es por eso que Jesús decía, el Reino de los cielos es de los niños.

Al encontrarme con un niño inmigrante o refugiado, y mirarlo a los ojos que están siempre atentos en el horizonte, nunca bajos; contemplar su naturalidad y espontaneidad, me pregunto si sienten o no el peso de la migración. Deben sentir, pero de forma diferente de los adultos. El mundo de los niños es mágico, divertido y más feliz.

Era una mañana de Domingo, me levante temprano, recorrí los laberintos del antiguo Orfanato, hoy Casa Madre Assunta, en la vieja y conocida calle del Orfanato, en São Paulo, entre en medio de los niños recién llegados de Venezuela. Les encanta estar en aquel parquecito, localizado bien en el medio del patio del Orfanato.

Pero Abrahán, 10 años de edad, me toco de manera especial. En primer lugar porque contagia con la simpatía y ligereza. Cuando llegue al patio, – él, ya me conocía, porque el día que llegaron a São Paulo fui a buscarlos, hace ya más de un mes – me miro sonriendo y me dice:
“A que equipo usted la hace barra?”
“Adivine.”
“São Paulo?”
“Noooo”, le dije.
“Corinthians?”
“Siiii” respondí. En ese momento el sonrió y me apretó la mano.
“Yo también soy corintiano. Sabe que yo fui incha del equipo del Palmeras por 6 meses, pero después me di cuenta que perdía mucho, entonces pase a ser corintiano. Es un equipo muy bueno”, me dijo.

Esta es otra razón por la cual me quede aún más enamorada de Abrahán. Dejando de lado el equipo, lo que más me llama la atención son los sueños que Abrahán tiene por ahora. Sueños fáciles de hacer realidad y que lo hará un niño feliz: tener una bicicleta para correr en el patio y el hilo para las cometas, algunos de sus juegos preferidos en Venezuela. Solamente basta un poco de buena voluntad humana para que él tenga lo que desea.

Con la palabra, Abrahán: vivo momentos felices como cualquier niño, sin embargo aquellos refugiados e inmigrantes me tocan de manera particular: ellos son los protagonistas de su propia historia e de una nueva historia por comenzar. Aprendo mucho con ellos. Siento que me vuelvo más humana y más madura cuando me dejo tocar por ellas. Son un verdadero presente de Dios.

Como Abrahán llego a São Paulo
Abrahán, Valentina, Rafael, y tantos otros niños llegaron a são Paulo en compañía de sus padres, los cuales a través del proyecto “caminos de Solidaridad”, con sede en Roraima, fueron acogidos por las hermanas Scalabrinianas en la Casa Madre Assunta Marchetti.

La vida en São Paulo
Sus padres, todos los días, desde las 7 de la mañana inician su jornada en busca de empleo. Los niños, van para el colegio. Algunos participan del Proyecto Convivir en la casa Madre Assunta.

Hora de ir para el colegio
Abraham no titubeaba para levantarse temprano con el hermanito y correr para la escuela Annita Atala, donde estudia de mañana. No me puedo olvidar de decir que él ama estudiar, además de la pasión que tiene por el futbol. “me gusta vivir aquí porque hay escuela de futbol”, celebra feliz.  

Para hacer donaciones para a Abrahán y los demás niños: Imprensascalabriniana@gmail.com (Hermana Rosinha Martins)
Tel: hermana Dirce: 11 945097653
¿Y usted sabía que cualquier persona de buena voluntad puede participar del proyecto aminos de solidaridad, acogiendo familias? Mira:

Mas informacion acesse caminhos de solidariedade (Clicka)

Imprensa Scalabriniana
Entrevista e fotos: Rosinha Martins
Traducción portugués/español: Hna. Nidia Castro

 

Mujeres migrantes: valientes y con ganas de vivir

El fenómeno migratorio del triángulo norte de la Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador), tiene raíces históricas y es producto de la integración cultural, económica y política de los países que comprenden esta región.

Desde el siglo XX, y especialmente desde los inicios de los conflictos armados, las poblaciones de migrantes centroamericanos buscaron establecerse principalmente fuera de la región, en Estados Unidos de América, con el objetivo de huir de la violencia y mejorar su situación económica. Con el advenimiento de la pacificación política y social hace ya dos décadas, y la integración comercial de los países, también se comienza a visualizar un fenómeno que ha sido menos analizado, el de las poblaciones móviles a nivel regional.

Durante los últimos diez años, las causas de la migración en la región cambiaran, la principal causa en 2012 eran los motivos económicos. A partir de 2016 la violencia agarro un papel central en el fenómeno migratorio y obliga a millares de familias a desplazarse en busca de protección internacional.

Los dados apuntan para la región de la Centroamérica que es responsable por 90% de las solicitaciones de refugio no México, sigue siendo el lugar de la violencia provocada por las “pandillas” y el crimen organizado, entre 2016 a 2017 representa 68% el motivo principal de la salida de sus países de origen.

Lo desplazamiento forzado se incrementa y al mismo tiempo que la política migratoria restrictiva del gobierno de los EUA deporta millares de personas, muchos con riesgo de regresar a su país, encontran en el México un país de destino y también un grande corredor migratorio para los EUA.

La falta de información de la populación migrante sobre sus derechos y prerrogativas, aumentan la vulnerabilidad y hace del corredor migratorio (México-EUA) un espacio dónde el crimen organizado, el narcotráfico y las mismas fuerzas de lo estado, abusan y cometen delitos graves.

El protagonismo femenino

Las mujeres llevan consigo una fuerza misteriosa, llenas de esperanza y ganas de vencer todos los obstáculos que cruzan sus caminos. No es diferente con las mujeres migrantes que se colocan encamino en la defesa de sus hijos, maridos y luchan por sus derechos y, aunque todo está en defesa de su propia vida. Son luchadoras innatas, aún más cuando son amenazadas o cuando amenazan alguien que ellas aman.

Sacan de su corazón por veces destrozado un grande poder, oriundo una fe encarnada, enraizada, sentida y vivenciada. Al hablar con mujeres, jóvenes o más vividas, todas sin excepción manifiestan lo mucho que están íntimamente ligadas a Dios y la Madre, especialmente a la Virgen de Guadalupe: “todas las mañanas yo vengo acá para colocar mi vida y de mi familia, dando gracias y pidiendo protección. Ella está conmigo siempre”, confirmo la señora Ester que vive en la Casa del Migrante, Ciudad Juárez, México.

Migración forzada

Según el informe anual del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), las mujeres constituyen casi la mitad de todos los migrantes internacionales a escala mundial: 95 millones, es decir el 49,6%.

Los procesos migratorios que emprenden tienen que ver con una huida de la violencia del crimen organizado, de las maras, de la violencia familiar. Son muchas que salen huidas de sus países sin mirar para atrás, experimentan lo peor de la migración, de forma forzada. Lo único que traen son sus deseos de seguridad de si y de sus familiares, sus ganas por proteger la vida, por autonomía y volver a ter tranquilidad. De poco a poco van empoderandose, valientes, capaces de hacer todo para tener paz, junto de sus hijos y un digno trabajo.

Las razones son muy fuertes para hacer con que las mujeres dejen sus actividades para salvaguardas sus vidas y de los sus hijos. Son mujeres migrantes, trabajadoras, luchadoras y guerreras que dejan el poco que tiene por una cuestión vital. El riesgo migratorio es muy grande y violento, pero es la única oportunidad para estar vivas.

Mirian Magdalena, 55 años, hondureña, rostro triste y abatido. Tiene 7 hijos, el más pequeño tiene 27 años, fue fuertemente amenazado y secuestrado y está con ella, huirán del crimen organizado y de la persecución. Otro hijo de 29 años fue muerto por las bandas. El temor se queda cada vez más asustador en su país. Esa mujer tenía una tienda y trabajaba dignamente, hasta ser perseguida y tener que dar todo su dinero a las maras. Ella carga consigo los informes de la muerte de su hijo y del secuestro para confirmar su solicitud de asilo a los Estados Unidos. Dios ha sido su consolación y tiene mucha fe para que todo se queda bien e comienza un nueva vida en Nueva York.

La trata: uno de los peligros

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en todo el mundo «hay 2,45 millones de víctimas de la trata que trabajan en condiciones de explotación. Según se estima, cada año hay entre 600.000 y 800.000 mujeres, hombres y niños que son objeto de trata a través de fronteras internacionales; de ellos, un 80% son mujeres y niñas». Estas se ven forzadas al trabajo sexual, a las tareas domésticas no legisladas, o a trabajar en fábricas en donde se las explota.

Aunque, la trata de personas constituye hoy el comercio ilícito que ocupa el tercer lugar entre los más lucrativos, después del contrabando de drogas y el de armas, sus utilidades se estiman entre 7.000 millones y 12.000 millones de dólares estadounidenses por año.
Según estimaciones de la OIT, una vez que las víctimas han llegado al país de destino, los sindicatos delictivos obtienen otros 32.000 millones de dólares anuales, la mitad en países industrializados y una tercera parte en países de Asia.

Juana, tiene 24 años, houndureña, mamá de Augusto de 3 años, compartió su experiencia durante su viaje en México. Ella es de Honduras y mencionó que fue objeto de trata y huyo durante una balacera de armas entre la policía y sus secuestradores. Juana se quedó herida com 8 balas y una atravesó su cuello y salió por su ojo izquierdo. Ao hablar de su experiencia traumática las lágrimas goteavan en su rostro, ella no pudo seguir compartiendo su trauma personal.

El sueño está del otro lado

San Ireneo vivido en el siglo II, tenía una expresión muy propia: La gloria de Dios es la vida del hombre “y de la mujer”. La gloria de Dios Padre es la vida de sus hijos, todavía la vida de los migrantes, extranjeros, huérfanos y viudas con especial atención. No hay gloria más grande para un padre que ver la realización de los suyos. Es con esta misma esperanza y confianza en Dios Padre en la Virgen Madre que los migrantes parten en busca de más vida, seguridad y trabajo para “el otro lado”, cruzando la frontera para llegar a los EUA.

No podemos negar toda la crisis humanitaria que en los últimos años ha significado para miles de personas que migran de todas las formas: por tren, carretera, a pie por las montañas, desiertos, caminos difíciles. Sin embargo, hay una fuerza humana y divina que os hace ir en búsqueda de sus sueños, de su meta, de encontrar la “tierra prometida” y empezar a tener una vida nueva, aunque no sea nada fácil de “otro lado”, pero es una oportunidad. Y en esta ruta se percibe una grande familia de los hijos y hijas de Dios que luchan por más vida digna y plena. “tengo ganas de vivir y conocer los EUA, tengo mucha esperanza de concretizar mi sueño y si Dios quiere, yo consigueré”, afirmó Helena, migrante gualtemalteca.

Y así como dice Papa Francisco a las mujeres: “Sus dotes de delicadeza, sensibilidad y ternura peculiares enriquecen el espíritu femenino, representan no sólo una fuerza genuina para la vida de las familias, sino para a realidad de la vocación humana”.

 

Hna. Nyzelle Juliana Dondé, mscs
Servicio Itinerante- MSCS
Ciudad Juárez, Chihuahua- México
Photo credits: Hna. Nyzelle Juliana Dondé, mscs

Mujeres migrantes: valientes y con ganas de vivir

El fenómeno migratorio del triángulo norte de la Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador), tiene raíces históricas y es producto de la integración cultural, económica y política de los países que comprenden esta región.

Desde el siglo XX, y especialmente desde los inicios de los conflictos armados, las poblaciones de migrantes centroamericanos buscaron establecerse principalmente fuera de la región, en Estados Unidos de América, con el objetivo de huir de la violencia y mejorar su situación económica. Con el advenimiento de la pacificación política y social hace ya dos décadas, y la integración comercial de los países, también se comienza a visualizar un fenómeno que ha sido menos analizado, el de las poblaciones móviles a nivel regional.

Durante los últimos diez años, las causas de la migración en la región cambiaran, la principal causa en 2012 eran los motivos económicos. A partir de 2016 la violencia agarro un papel central en el fenómeno migratorio y obliga a millares de familias a desplazarse en busca de protección internacional.

Los dados apuntan para la región de la Centroamérica que es responsable por 90% de las solicitaciones de refugio no México, sigue siendo el lugar de la violencia provocada por las “pandillas” y el crimen organizado, entre 2016 a 2017 representa 68% el motivo principal de la salida de sus países de origen.

Lo desplazamiento forzado se incrementa y al mismo tiempo que la política migratoria restrictiva del gobierno de los EUA deporta millares de personas, muchos con riesgo de regresar a su país, encontran en el México un país de destino y también un grande corredor migratorio para los EUA.

La falta de información de la populación migrante sobre sus derechos y prerrogativas, aumentan la vulnerabilidad y hace del corredor migratorio (México-EUA) un espacio dónde el crimen organizado, el narcotráfico y las mismas fuerzas de lo estado, abusan y cometen delitos graves.

El protagonismo femenino

Las mujeres llevan consigo una fuerza misteriosa, llenas de esperanza y ganas de vencer todos los obstáculos que cruzan sus caminos. No es diferente con las mujeres migrantes que se colocan encamino en la defesa de sus hijos, maridos y luchan por sus derechos y, aunque todo está en defesa de su propia vida. Son luchadoras innatas, aún más cuando son amenazadas o cuando amenazan alguien que ellas aman.

 

Sacan de su corazón por veces destrozado un grande poder, oriundo una fe encarnada, enraizada, sentida y vivenciada. Al hablar con mujeres, jóvenes o más vividas, todas sin excepción manifiestan lo mucho que están íntimamente ligadas a Dios y la Madre, especialmente a la Virgen de Guadalupe: “todas las mañanas yo vengo acá para colocar mi vida y de mi familia, dando gracias y pidiendo protección. Ella está conmigo siempre”, confirmo la señora Ester que vive en la Casa del Migrante, Ciudad Juárez, México.

Migración forzada

Según el informe anual del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), las mujeres constituyen casi la mitad de todos los migrantes internacionales a escala mundial: 95 millones, es decir el 49,6%.

Los procesos migratorios que emprenden tienen que ver con una huida de la violencia del crimen organizado, de las maras, de la violencia familiar. Son muchas que salen huidas de sus países sin mirar para atrás, experimentan lo peor de la migración, de forma forzada. Lo único que traen son sus deseos de seguridad de si y de sus familiares, sus ganas por proteger la vida, por autonomía y volver a ter tranquilidad. De poco a poco van empoderandose, valientes, capaces de hacer todo para tener paz, junto de sus hijos y un digno trabajo.

Las razones son muy fuertes para hacer con que las mujeres dejen sus actividades para salvaguardas sus vidas y de los sus hijos. Son mujeres migrantes, trabajadoras, luchadoras y guerreras que dejan el poco que tiene por una cuestión vital. El riesgo migratorio es muy grande y violento, pero es la única oportunidad para estar vivas.

Mirian Magdalena, 55 años, hondureña, rostro triste y abatido. Tiene 7 hijos, el más pequeño tiene 27 años, fue fuertemente amenazado y secuestrado y está con ella, huirán del crimen organizado y de la persecución. Otro hijo de 29 años fue muerto por las bandas. El temor se queda cada vez más asustador en su país. Esa mujer tenía una tienda y trabajaba dignamente, hasta ser perseguida y tener que dar todo su dinero a las maras. Ella carga consigo los informes de la muerte de su hijo y del secuestro para confirmar su solicitud de asilo a los Estados Unidos. Dios ha sido su consolación y tiene mucha fe para que todo se queda bien e comienza un nueva vida en Nueva York.

La trata: uno de los peligros

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en todo el mundo «hay 2,45 millones de víctimas de la trata que trabajan en condiciones de explotación. Según se estima, cada año hay entre 600.000 y 800.000 mujeres, hombres y niños que son objeto de trata a través de fronteras internacionales; de ellos, un 80% son mujeres y niñas». Estas se ven forzadas al trabajo sexual, a las tareas domésticas no legisladas, o a trabajar en fábricas en donde se las explota.

Aunque, la trata de personas constituye hoy el comercio ilícito que ocupa el tercer lugar entre los más lucrativos, después del contrabando de drogas y el de armas, sus utilidades se estiman entre 7.000 millones y 12.000 millones de dólares estadounidenses por año.

Según estimaciones de la OIT, una vez que las víctimas han llegado al país de destino, los sindicatos delictivos obtienen otros 32.000 millones de dólares anuales, la mitad en países industrializados y una tercera parte en países de Asia.
Juana, tiene 24 años, houndureña, mamá de Augusto de 3 años, compartió su experiencia durante su viaje en México. Ella es de Honduras y mencionó que fue objeto de trata y huyo durante una balacera de armas entre la policía y sus secuestradores. Juana se quedó herida com 8 balas y una atravesó su cuello y salió por su ojo izquierdo. Ao hablar de su experiencia traumática las lágrimas goteavan en su rostro, ella no pudo seguir compartiendo su trauma personal.

El sueño está del otro lado

San Ireneo vivido en el siglo II, tenía una expresión muy propia: La gloria de Dios es la vida del hombre “y de la mujer”. La gloria de Dios Padre es la vida de sus hijos, todavía la vida de los migrantes, extranjeros, huérfanos y viudas con especial atención. No hay gloria más grande para un padre que ver la realización de los suyos. Es con esta misma esperanza y confianza en Dios Padre en la Virgen Madre que los migrantes parten en busca de más vida, seguridad y trabajo para “el otro lado”, cruzando la frontera para llegar a los EUA.

No podemos negar toda la crisis humanitaria que en los últimos años ha significado para miles de personas que migran de todas las formas: por tren, carretera, a pie por las montañas, desiertos, caminos difíciles. Sin embargo, hay una fuerza humana y divina que os hace ir en búsqueda de sus sueños, de su meta, de encontrar la “tierra prometida” y empezar a tener una vida nueva, aunque no sea nada fácil de “otro lado”, pero es una oportunidad. Y en esta ruta se percibe una grande familia de los hijos y hijas de Dios que luchan por más vida digna y plena. “tengo ganas de vivir y conocer los EUA, tengo mucha esperanza de concretizar mi sueño y si Dios quiere, yo consigueré”, afirmó Helena, migrante gualtemalteca.

Y así como dice Papa Francisco a las mujeres: “Sus dotes de delicadeza, sensibilidad y ternura peculiares enriquecen el espíritu femenino, representan no sólo una fuerza genuina para la vida de las familias, sino para a realidad de la vocación humana”.

Hna. Nyzelle Juliana Dondé, mscs
Servicio Itinerante- MSCS
Ciudad Juárez, Chihuahua- México

Chaire Gynai: Buon Natale e Sereno Anno Nuovo

Fiesta de San Carlos Borromeo, Patrono de la Congregación

Roma, 04 de noviembre de 2018

«Llamados a la santidad» (Rm 1,7).

 

Estimadas Hermanas y Formandas:

Nosotras, Hermanas misioneras scalabrinianas, nos sentimos agraciadas por Dios en tener a San Carlos Borromeo como patrono, de modo particular en este tiempo histórico de nuestra Congregación, marcado por significativos cambios, entre los cuales, el proceso de reorganización interna, que nos interpela a una profunda renovación de nuestra vida consagrada y misionera en la centralidad en Jesucristo, a fin de ser fieles al carisma scalabriniano.

De hecho, no es fácil hacer una síntesis de la vida intensa vivida por San Carlos, de la que emerge una figura caracterizada por el carisma del buen pastor que se dona sin pretensión de obtener resultados espléndidos, en una donación total, marcada con celo extraordinario, fundamentado en la humildad y en la pobreza. Fue este mismo celo que lo movió tomar la decisión de emprender una reforma de la Iglesia y un serio camino de reforma interior y de santidad, a fin de conformarse cada vez más a Jesucristo. Fue así, en el confronto consigo mismo, que promovió la primera y la más radical obra de renovación, siendo capaz de dedicarse sin reservas al servicio de Dios y de la Iglesia.

No podríamos comprender la figura de nuestro patrono San Carlos Borromeo, sin conocer su relación de intensa pasión a Jesucristo, en un amor confiado y contemplado en la Eucaristía y en Jesús crucificado que hicieron que San Carlos se sumergiera en la profundidad del misterio del amor de Cristo.

El ejemplo de vida de San Carlos, la dinamicidad de su acción apostólica de pastor y de reformador, se revelan persuasivos y atractivos como el fruto de la intensidad de su amor a Cristo crucificado. Su grandeza espiritual nace de la profundidad de su fe y de la totalidad de su dedicación a la misión recibida, en una palabra, de su santidad.

Queridas hermanas y formandas, también nosotras, por gracia, estamos llamadas a seguir a Jesucristo en esta forma particular y necesaria de fecundidad, que «engendra Cristo» en nuestro ser y en los migrantes y refugiados que encontramos en nuestro camino como discípulas y misioneras del Padre.

Somos invitadas a dirigir nuestra mirada a San Carlos, modelo de santidad y de celo apostólico, cuyo ejemplo nos inspira y nos motiva a vivir el llamado a la santidad sabiendo que la vocación a la santidad debe ser intuida, entendida, acogida y cultivada y, y “así, bajo el impulso de la gracia divina, con muchos gestos, vamos construyendo aquella figura de santidad que Dios quiso para nosotras: no como seres autosuficientes, sino ‘como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios’ (1 P 4,10)”.[1]

Con alegría, deseamos a ustedes, Hermanas, Formandas y Laicos Misioneros Scalabrinianos, una bendecida y feliz fiesta de San Carlos Borromeo, y que motivadas por su ejemplo, podamos retomar con un nuevo ardor y empeño renovado la misión scalabriniana, en el servicio evangélico y misionero a los migrantes y refugiados.

Hna. Neusa de Fátima Mariano, mscsSuperiora General, Consejo y Secretaria General

 

[1] Francisco, Exhortación Apostólica Alegraos y regocijaos, n.18

Familia Scalabrinianas: abran las puertas al hermano

Comunicado sobre la actual situación migratoria de las Direcciones Generales de los Misioneros de San Carlos – Scalabrinianos, las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo – Scalabrinianas y las Misioneras Seculares Scalabrinianas, a conclusión de su reunión anual, celebrada en Roma del 1 al 3 de julio, 2018.

La emigración es un fenómeno histórico que está sacudiendo las estructuras nacionales en todo lugar. Sin lugar a duda se trata de un problema, que resulta de la suma de muchos otros problemas; pero, como todos los problemas, depende de nosotros transformarlo en una tragedia o en un recurso. La historia de los pueblos deriva de grandes oleadas migratorias, y en este tiempo  nosotros tenemos la oportunidad de vivir una de ellas, con la ventaja de poder leer a nivel mundial sus causas y efectos y, por lo tanto, extraerle un surplus de humanidad. Nos sentimos llamados a ser protagonistas del progreso de la consciencia de la dignidad humana propia de todo ser humano, podemos así contribuir a la restructuración de un cuadro general en el que la “ecología humana” se insiera en la ‘ecología de la naturaleza’. Consideramos que los cuatro verbos usados por el Papa en su mensaje para la jornada mundial de los migrantes de este año: acoger, proteger, promover e integrar, adquieren cada vez más una mayor actualidad e relevancia.

Hay un enorme obstáculo en este camino. Se trata del miedo, miedo a perder el propio bienestar, miedo a perder la propia identidad, miedo del otro. Se trata de un sentimiento profundo, al que se debe prestar atención para ayudar a superarlo: el miedo lleva a cerrarse y la cerrazón conduce a la muerte.

Muchos medios de comunicación y redes sociales refuerzan este miedo, amplificando hechos negativos e ignorando casi totalmente las buenas prácticas de hospitalidad e integración que se desarrollan en muchos lugares, especialmente gracias al voluntariado. Si queremos seguir el camino de la felicidad, que es el camino que busca todo corazón humano, tenemos que emprender el camino de la fraternidad, renovando y actualizando en nuestro tiempo el apelo con el que el San Juan Pablo II comenzaba su pontificado: abran las puertas a Cristo. Hoy estamos llamados a repetir el mismo grito: abran las puertas al hermano.

Reunión en Sao Paulo sobre la reforma y las nuevas necesidades de los migrantes

Di Rosinha Martins
Da Aparecida -SP

La creciente movilidad de los seres humanos en todo el mundo ha llevado a los misioneros scalabrinianos a una actitud radical de reforma dentro de la Orden para satisfacer mejor las necesidades de migración y acogida. Para continuar este proceso, las Hermanas Scalabrinianas de la Provincia de São Paulo se reunieron en el Centro Profesional de São Carlos, en la ciudad de Aparecida-SP. El evento comenzó en la tarde de este sábado 10 y terminó el 12.

Según un informe presentado por la Gerente de Misión de la Provincia de São Paulo, Hna. Janet Ferreira (datos de la Organización Internacional para las Migraciones), América del Sur contiene alrededor de 5.826.400 inmigrantes por razones de crisis geográfica, ambiental, política y económica global. Los datos también revelan una feminización de las migraciones, ya que el 50,9% de estos desplazados son mujeres, seguidas por el 17,7% de los jóvenes menores de 20 años y el 16,5% de los mayores de 65 años.

Los países latinoamericanos que han recibido el mayor número de migrantes son Argentina con 2 millones, Venezuela, 1,4 millones y Brasil con 713 mil emigrantes. Estos provienen de Haití, Cuba, Venezuela, Ecuador, países africanos (Senegal, Congo, Angola, Mozambique, Nigeria, entre otros), Sur y Sudeste de Asia (Bangladesh, Pakistán, Filipinas, India, Nepal) y de Asia y el Medio Oriente (Siria) Estos flujos migratorios tienden a aumentar sin precedentes en la historia. La Congregación se apresura a reorganizar todas sus dimensiones (pastoral, formación, apostolado y administración) para afrontar los desafíos que esta realidad propone.

A este respecto, Sor Sandra Maria Pinheiro, Superiora Provincial de la Provincia de San Pablo, subrayó que la reorganización de la Congregación debe ser emprendida como un movimiento de renovación espiritual más que administrativo, con una actitud de disponibilidad, una disposición de corazón en la búsqueda de la voluntad de Dios y, repensando las estructuras con vistas a la misión.

Según Pinheiro, este proceso de reorganización requiere que todo el mundo tenga «un aspecto de jirafa». La jirafa con su gran cuello puede mirar hacia arriba y abrirse a los horizontes. «Necesitamos una mirada que no agote nuestro pequeño mundo de miedos y necesidades personales», dijo.

Para la Hermana Sandra, la reorganización «es una oportunidad para reinventar la Vida Religiosa Consagrada para nuestro tiempo, y así recuperar su carácter profético de anuncio porque queremos servir más y mejor a los migrantes y refugiados». La Hna. Neuza Botelho dos Santos y la Hna. Ana Conceição Sales, Consejera de Formación y Administración, también presentaron el camino recorrido hasta ahora en estas áreas hacia la reorganización.

Presentes en 27 países, los misioneros scalabrinianos pretenden reducir el número de provincias, unificar esfuerzos en todos los sectores para hacer más efectiva la presencia en los lugares donde los flujos migratorios son mayores.

Fonte: Stampa Scalabriniana

Comunidad abierta para responder a emergencias en la frontera entre Venezuela y Brasil

Se ha abierto una nueva comunidad de monjas misioneras scalabrinianas en Pacaraima, una ciudad del norte de Brasil, en la frontera con Venezuela. La congregación, que ha estado tratando con migrantes desde su fundación, está tratando de apoyar a las familias que están llegando a Brasil porque en los últimos meses Venezuela ha sido golpeada por una severa crisis económica y social..

De hecho, hay unos 50.000 venezolanos que piden ayuda al Estado de Roraima, uno de los 26 que integran la federación brasileña. «Los migrantes buscan nuevas oportunidades de vida y de trabajo – explica Sor Zenaide Ziliotto, Superiora de la Provincia Scalabriniana -‘María, Madre de los migrantes’ – Démosles la oportunidad de conocer lo que Brasil puede ofrecer y lo que se puede hacer una vez aquí«.

Miles de personas llegan a Pacaraima, en un viaje de unos 200 kilómetros. Recorren un sendero que los ve caminar por la Avenida Panamericana que une a los dos países. La Iglesia y las Hermanas Misioneras Scalabrinianas se comprometen diariamente en el servicio de alojamiento y acogida, incluyendo un desayuno diario que se ofrece todos los días a unas 700 personas.

«Aquí en Pacaraima está la Lampedusa de Brasil – añade la Hermana Zenaide – La cola en la frontera es grande. Vienen aquí para tratar de encontrar un trabajo y algo de comer. Vienen jóvenes, ancianos, familias y mujeres. Es una situación muy compleja».

Brasil, reunión regional de sensibilización en Caixas del Sur

Entre el 27 y el 28 de marzo, en el Instituto San Carlo, en el sur de Caixas, Brasil, se realizó un encuentro regional para sensibilizar a las monjas misioneras scalabrinianas. El objetivo era reflexionar sobre temas específicos de la reorganización y unificación de las Provincias.

La Hna. Marileda Baggio, Superiora Provincial, dio la bienvenida a las hermanas y habló del camino emprendido con valentía y esperanza, confiada en el amor divino que conduce a las hermanas en este proceso de reorganización, inspirado en el episodio de las Discípulas de Emaús.

La Hna. María Helena Morra, de la Congregación del Sagrado Corazón de María, habló sobre diversos temas y subrayó la importancia del cambio de mentalidad en el proceso de reorganización. Sesenta y cinco hermanas de diferentes comunidades participaron en esta reunión.