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The Voices, XIV General Chapter

 

 

 

 

 

 

 

La Famiglia Scalabriniana lancia un appello per “raccontare la migrazione”

Las direcciones generales de los tres Institutos de la Familia Scalabriniana (compuestas por misioneros, misioneros y laicas consagradas) se reunieron en Villabassa (Bolzano). El objetivo era centrar la atención en las necesidades más apremiantes en el sector de la migración. «Estamos viviendo en una época en que viejos y nuevos conflictos desarraigan a miles de personas de sus hogares y de sus tierras y los obligan a buscar seguridad en otro lugar – dice el Padre Leonir Chiarello (Superior General de los Scalabrinianos), Hermana Neusa de Fatima Mariano (Superior General de la Scalabrinians) y Regina Widmann (gerente general del secular Scalabriniano)

Un tiempo en el que la búsqueda exasperada del propio bienestar exacerba las desigualdades entre las personas y entre los pueblos y obliga a muchos en busca de oportunidades en otro país, donde a menudo se niega el acceso a estas oportunidades; un tiempo para tener esperanza, uno debe comprarlo ilegalmente y terminar comprando la probabilidad de fracaso o muerte; un tiempo en el que dominan las retóricas contra los migrantes, una herramienta fácil para lograr el consenso al dar a cambio soluciones inciertas y de corto plazo. No son frases abstractas. Pensamos en las muchas fronteras donde se consumen tantas tragedias todos los días ”.

Tres son las pautas lanzadas por la Familia Scalabriniana. Contar los hechos y el testimonio porque «hay mucha repetición al hablar de emigración. La repetitividad en estigmatizar a los migrantes como una amenaza para el bienestar nacional, para la seguridad de los ciudadanos, para el patrimonio cultural de una sociedad «, para decirles a los migrantes, porque» los migrantes son especialmente silenciosos, porque nadie quiere escuchar su voz. Es nuestro deber crear oportunidades para que los migrantes digan y para que alguien escuche, porque podemos escuchar «y ‘decirle a Dios’, porque» es posible que nos sintamos más distantes unos de otros justo antes de Dios, que dividimos los nuestros en nombre de Dios, que ante Dios los migrantes no nos acompañan, sino que debemos crear oportunidades para narrar nuestras historias juntos, que se entrelazan para convertirse en la historia de las salvas.

Para obtener más información, haga clic en Messaggio Famiglia 2019 ES

 

 

Familia Scalabrinianas: abran las puertas al hermano

Comunicado sobre la actual situación migratoria de las Direcciones Generales de los Misioneros de San Carlos – Scalabrinianos, las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo – Scalabrinianas y las Misioneras Seculares Scalabrinianas, a conclusión de su reunión anual, celebrada en Roma del 1 al 3 de julio, 2018.

La emigración es un fenómeno histórico que está sacudiendo las estructuras nacionales en todo lugar. Sin lugar a duda se trata de un problema, que resulta de la suma de muchos otros problemas; pero, como todos los problemas, depende de nosotros transformarlo en una tragedia o en un recurso. La historia de los pueblos deriva de grandes oleadas migratorias, y en este tiempo  nosotros tenemos la oportunidad de vivir una de ellas, con la ventaja de poder leer a nivel mundial sus causas y efectos y, por lo tanto, extraerle un surplus de humanidad. Nos sentimos llamados a ser protagonistas del progreso de la consciencia de la dignidad humana propia de todo ser humano, podemos así contribuir a la restructuración de un cuadro general en el que la “ecología humana” se insiera en la ‘ecología de la naturaleza’. Consideramos que los cuatro verbos usados por el Papa en su mensaje para la jornada mundial de los migrantes de este año: acoger, proteger, promover e integrar, adquieren cada vez más una mayor actualidad e relevancia.

Hay un enorme obstáculo en este camino. Se trata del miedo, miedo a perder el propio bienestar, miedo a perder la propia identidad, miedo del otro. Se trata de un sentimiento profundo, al que se debe prestar atención para ayudar a superarlo: el miedo lleva a cerrarse y la cerrazón conduce a la muerte.

Muchos medios de comunicación y redes sociales refuerzan este miedo, amplificando hechos negativos e ignorando casi totalmente las buenas prácticas de hospitalidad e integración que se desarrollan en muchos lugares, especialmente gracias al voluntariado. Si queremos seguir el camino de la felicidad, que es el camino que busca todo corazón humano, tenemos que emprender el camino de la fraternidad, renovando y actualizando en nuestro tiempo el apelo con el que el San Juan Pablo II comenzaba su pontificado: abran las puertas a Cristo. Hoy estamos llamados a repetir el mismo grito: abran las puertas al hermano.